El PER (Price to Earnings Ratio) es uno de los ratios más utilizados para valorar acciones. Relaciona el precio de la acción con el beneficio neto que genera la empresa por cada acción.
PER = Precio por acción / Beneficio por acción (BPA)
= Capitalización bursátil / Beneficio neto
Puede interpretarse como el número de años que tardarías en recuperar tu inversión con los beneficios actuales, si se mantuvieran constantes. Un PER de 15 significa que el mercado paga 15 euros por cada euro de beneficio anual.
Un PER alto puede indicar que la acción está cara o que el mercado espera un fuerte crecimiento de los beneficios. Un PER bajo puede señalar una oportunidad, pero también un negocio en declive o con problemas. Por eso el PER solo tiene sentido comparado: con la media histórica de la propia empresa, con competidores del mismo sector o con el mercado en su conjunto.
Existen variantes. El PER histórico usa el beneficio de los últimos doce meses; el PER estimado, el beneficio previsto por los analistas. El PER ajustado al ciclo (CAPE o PER de Shiller) promedia los beneficios reales de diez años para suavizar los altibajos económicos y se usa para valorar mercados enteros.
Sus limitaciones son importantes: no sirve para empresas con pérdidas, el beneficio puede estar distorsionado por partidas extraordinarias y no tiene en cuenta la deuda. Por eso se complementa con otros ratios financieros, como el ROE o el flujo de caja libre.
Ejemplo
Una empresa con un beneficio por acción de 2 € que cotiza a 30 € tiene un PER de 15: pagas 15 veces su beneficio anual. Su inversa, 1/15, es una rentabilidad por beneficio del 6,7%.