El DCA (Dollar Cost Averaging, promediado del coste) es una estrategia que consiste en invertir una cantidad fija de dinero con una periodicidad fija, por ejemplo el día 1 de cada mes, sin tener en cuenta la situación del mercado.
Su mecánica es sencilla: como la cantidad es siempre la misma, cuando el precio está bajo se compran más participaciones y cuando está alto se compran menos. Con el tiempo, el precio medio de compra queda por debajo de la media de los precios del periodo.
Sus principales ventajas son:
- Elimina la tentación de adivinar el mejor momento, algo que ni los profesionales consiguen de forma consistente.
- Reduce el impacto emocional de la volatilidad: una caída se convierte en una oportunidad de comprar más barato.
- Encaja con cómo cobra la mayoría de la gente: una nómina mensual de la que se aparta una parte.
También tiene matices. Si ya dispones de una cantidad grande, los estudios históricos muestran que invertirla de golpe ha dado mejores resultados en la mayoría de los periodos, porque los mercados suben más a menudo de lo que bajan. El DCA reduce el riesgo de entrar justo antes de una caída a cambio de un rendimiento esperado algo menor. Además, cada compra puede tener comisiones, por lo que conviene usar productos con costes bajos, como muchos fondos indexados o ETFs.
Ejemplo
Inviertes 100 € al mes en un fondo cuyo precio es 10 €, 8 € y 12,50 € en tres meses. Compras 10, 12,5 y 8 participaciones: 30,5 en total por 300 €, a un precio medio de 9,84 €, inferior a la media de los tres precios (10,17 €).